Latir Logo

Cuidar y cuidarse a uno mismo

Cuidar a un ser querido ya sea por razones de salud, envejecimiento o dependencia, es una labor profundamente humana, pero también exigente. Detrás de cada persona bien atendida suele haber un cuidador que enfrenta jornadas largas, responsabilidades emocionales y, con frecuencia, una falta de apoyo estructural. Por esta razón, cuidar del cuidador se convierte no solo en un acto de justicia, sino en una necesidad colectiva.

El bienestar físico y emocional de los cuidadores es fundamental para que puedan sostener su rol sin caer en agotamiento, ansiedad o deterioro personal. Estudios han demostrado que los cuidadores informales presentan un mayor riesgo de depresión, fatiga crónica y problemas de salud (National Alliance for Caregiving, 2020). Cuando los cuidadores no reciben el respaldo adecuado, ya sea descanso, orientación o herramientas organizativas, el acto de cuidar puede convertirse en una carga insostenible.

Por el contrario, cuando los cuidadores están bien, el entorno familiar mejora, las decisiones se toman con mayor claridad, el cuidado se brinda con más paciencia, y se reduce la posibilidad de conflictos o crisis emocionales. Proveer apoyo estructurado, como lo hace Latir, no solo ayuda a quien cuida, sino que optimiza la calidad de vida de todos los involucrados.

Cuidar de quienes cuidan no es un detalle secundario, es un componente esencial de cualquier sistema de salud y bienestar. Fortalecerlos, acompañarlos y ofrecerles herramientas es una inversión en humanidad, salud y equilibrio social.

🔍 Referencias:
  • National Alliance for Caregiving & AARP. (2020). Caregiving in the U.S.
  • Schulz, R., & Sherwood, P.R. (2008). Physical and Mental Health Effects of Family Caregiving. American Journal of Nursing.
  • Organización Mundial de la Salud (OMS). (2021). Apoyo a los cuidadores informales.